chixzculub

(Jane Palmer, para la revista Smithsonian. www.smithsonian.com, publicada el 25 de Febrero de 2016)

Hace más de 65 millones de años, un asteroide con seis millas de ancho cayó en la península de Yucatán, causando terremotos, tsunamis y una explosión que dejo la Tierra cubierta por varias capas de polvo y sedimento.
El análisis moderno de los datos sobre extracción de petróleo – datos que le habían sido negados a la comunidad académica hasta hace poco- nos ofrece los primeros detalles a como el impacto de Chicxulub cambio la forma del Golfo de México. Averiguar lo ocurrido tras este tipo de impacto le da a los investigadores una idea más clara de cómo redistribuir el material geológico alrededor del mundo, y permite a los científicos formar una expectativa sobre los resultados de un impacto similar hoy en día.

El choque del Chicxulub, que causo la extinción de los dinosaurios y de reptiles marítimos gigantes, creo una capa mundial de restos que se convirtió en parte del record geológico. Los geólogos lo llaman el límite Cretácico/Paleógeno, porque marca el cambio entre estos dos periodos geológicos.

“Es verdaderamente como un anillo de un árbol para la Tierra, ya que como definimos tiempo geológicamente se mide a partir de eventos de extinción,” comenta Sean Gulick de la Universidad del Instituto Geofísico de Texas, en Austin.

En áreas lejos del impacto, el límite puede medir menos de un décimo de pulgada, pero los investigadores no podían asegurar cuanto del sedimento y escombros fueron levantados sobre toda la región del impacto en el Golfo de México- hasta ahora.
El nuevo análisis muestra que el impacto del Chicxulub puso en movimiento a casi 48,000 millas cubicas del sedimento del golfo. Aniquiló los contornos del fondo del golfo, cubriendo desde Yucatán hasta el Caribe en metros de escombros.

“Este depósito se estableció en literalmente días y semanas,” comenta el autor Jason Sanfort, originalmente del Insituto Geofisico, de la Universidad de Texas, hoy trabajando como un geólogo de exploración para la corporación Chevron.
Para crear una nueva imagen de los efectos que el asteroide causo en el Golfo, Sanfort y sus colegas usaron una combinación de datos sobre la condición de las piedras, de los sismos, y del sedimento recuperado de 408 pozos de perforación, que llegan a penetrar hasta 35,000 pies del fondo oceánico. Las vibraciones sísmicas enviadas por la corteza terrestre se reflejan a la superficie y permiten que un científico tenga una vista tridimensional debajo de la superficie.
Pero esta visión comprehensiva no hubiera sido posible sin los datos de la perforación comercial de petróleo, cuya obtención ha sido el mayor logro del equipo. Cuando David Kring descubrió y nombró el sitio de impacto del Chicxulub in 1991, inmediatamente comenzó platicas con varias compañías de petróleo sobre pedir acceso a sus datos sobre el Golfo de México, pero como la región era una fuente rica en petróleo, sus esfuerzos fueron en vano.

“Llevo más de veinte años con la esperanza de que alguien pudiera obtener esos datos,” comento Kring, quien no estaba asociado con la investigación. “Así que estoy maravillado con saber que el grupo de la Universidad de Texas lo ha logrado.”
Usando estos conjuntos de datos, el equipo ha sido capaz de mandar sondas hasta 50,000 pies debajo de la superficie del mar, para determinar el grosor, volumen, y la naturaleza en la capa limite en la región del golfo. Como lo reportan en el reciente volumen del Journal of Geophysical Reasearch: Solid Earth, los científicos proponen que el material que movió el impacto del Chicxulub supera a aquel de la avalancha de Nuuanu en Hawaii por dos órdenes de magnitud.
“Tenían que ser grandes números,” Kring comentan “No es que los científicos no pensaran que esos tipos de depósitos existieran antes, pero con esto sabemos las características del material que movió a la cuenca, lo cual era un paso importante.”

Alejándose del océano, la capa limite consiste de un sedimento polvoroso, y en tanto se acerca al área del impacto, cambia
una vasta área arenosa, llena de grava, con adoquín y hasta rocas. Sanfort y sus colegas mostraron que cuando el asteroide pegó con la Tierra, el impacto causo terremotos, soltó piedras y rocas, y causo tsunamis que se llevaron restos hasta lugares lejanos como lo que es hoy en día Texas y Florida.

“Es por eso que la capa puede medir cientos de metros,” Gulick explica. “Se llena de todo lo que cae de la colina, todo lo que traen los tsunamis y todo lo que cae después de levantarse con el impacto.”

El impacto del Chicxulub liberó tanta energía como cien teratónes de TNT, es decir, más allá de un billón de veces la fuerza de la bomba atómica en Hiroshima.

“La bomba atómica, el terremoto más fuerte— estos son ya eventos que tenemos dificultad en imaginar,” Sanford continua. “Era un ejercicio constante intentar mantener nuestras mientes abierta ss a lo que era posible en términos en que se pueda levantar el mismo sedimento, y cuanto, y en la energía que se puede liberar, y a la velocidad a la que las cosas pasan.”

Fuente:We finally know how much dino killing asteroid reshaped earth, SmithsonianMagazine.
Traducción por Yoshio Orozco Toda, 27 de Febrero de 2015

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